Hoy sábado hemos subido al pico mas alto del prepirineo cincovillés (o eso dicen por ahí) el pico de Santo Domingo en la sierra del mismo nombre.
Para subir a esta peña de 1500 metros podemos hacerlo principalmente desde Longás o desde Biel. Como nos queda mas cerca ir a Biel pues lo hemos hecho desde allí, pero una vez a pata es el camino mas largo, 9 kilómetros cuesta arriba, pero cuesta arriba de verdá.
Tras dejar el coche en las afueras del pueblo acometemos la PR muy bien señalizada por un pista de pisa inmejorable, todo parece idílico hasta que llegamos al cartelico de abajo a partir del cual comienzan las hostilidades.
Aquí nos salimos de la pista para empezar a subir un interminable y empinado sendero de piedra suelta que te hace echar el pulmón por la boca, bajando cuando volvíamos hemos pensado como hemos tenido güevos de subir eso, yo casi me rompo un tubillo en la bajada.
Tras este primer repecho se pilla de nuevo una pista ya en peores condiciones y subimos parte de un cortafuegos hasta el siguiente sendero, no dejamos de ver en la lejanía el pico que tenemos que subir y no nos salen las cuentas porque parece estar en el quinto coño.
A una cierta altitud el terreno esta como almohadillado por estas plantitas que veis abajo.
Suelen ser bastante comunes cuando nos vamos acercando a las cumbres, casualmente al llegar a casa en ese programa de Chino Chano de Aragón TV la nombraba el presentador en una marcha por Bielsa. El tío este no se como la ha llamado pero lo que si he oido es que era de la variedad horripilus dentro de su familia . Por si acaso no se os ocurra caer encima de uno de estos cacharros, hasta que no las tocas no te das cuenta de que es un colchón de alfileres.
Desde este primer llano ya divisamos el pico, que parece estar mas lejos quel copón.
Aprovechamos para ponernos al abrigo en la pared de una caseta que hay por aquí y nos avituallamos un poco.
El entorno es acojonante aunque yo todavía no me hago con esta cámara, Retor me vuelve a salir algo borroso.
Tras dejar el último tramo de pista ya sobrepasamos las crestas o paredes de la sierra de Santo Domingo, son impresionantes. Comenzamos a subir el último repecho hacia nuestro destino ya metidos totalmente en el bosque, se asciende por un sendero que en algunos tramos es un auténtico tunel de boj.
La foto se ve iluminada porque la cámara aprovecha todo lo que puede de luz, pero el sitio es totalmente sombrío.
Entre la vegetación del sendero hay robles (izda.) y Hayas (dcha.) de tamaño importante. La identificación de especies corre a cargo de Retor, el
padre Mundina es un indocumentao a su lado.
Antes de llegar a la cima las vistas son de lo mejor, se aprecia perfectamente por ejemplo toda la plana de Tauste y Sora. La tipografía va dedicada al señor Sonfór.
A lo primero que se sube es a un collado con una Ermita (cerrada) y un refugio al lado en el que almorzamos. Cerca del refugio sube una pista que debe ser el camino de Longás, al rato ha subido un coche.
Desde aquí a unos 100 metros en línea recta se divisaba el
vértice geodésico al que hemos intentado ir pero después de dar vueltas un rato buscando como superar la maleza hemos desistido por el mal cariz que tomaba el tiempo y procedemos a bajar. Se ha levantao un viento fuerte muy frío y parecía que amenazaba lluvia, al final ha sido una falsa alarma pero no te puedes fiar, a ver quien es el guapo que baja esto lloviendo.
La bajada es jodidilla pero rápida excepto en la última cuesta de la piedra suelta que es algo incomoda, cuesta algo mas de media hora menos bajar que subir.
De vuelta a Biel paramos a tomar algo en el famoso Caserío, yo no había estado y me esperaba un caserío como el de los quesitos o mas grande. Es un bar pequeñico en medio del pueblo pero se debe comer bastante bien por lo que dicen. También nos hemos ido a ver la Iglesia pero estaba cerrada, yo que quería ver el
soterranyo mi tenido que joder, otra vez será.